Ricardo Morón explica por qué las restricciones afectan el estado de ánimo

El psicólogo y experto en salud mental, Ricardo Morón, comentó sobre cómo las restricciones y modificaciones; que se han implementado debido a la grave situación derivada del COVID-19, han afectado significativamente el estado de ánimo de las personas; causando tristeza y en algunos casos más graves, depresión.

Además, agregó que, no solo se trata de una crisis sanitaria; también se trata de una crisis económica a la que hay que añadirle las restricciones de movilidad; el cierre de establecimientos de ocio y disfrute, la disminución de contacto social, teletrabajo, imposibilidad de viajar y el no poder ver a familiares y amigos.

“Estas son actividades que representan un bienestar para nuestra salud mental y al no poderlas hacer, es completamente normal y aceptable, sentir tristeza, desmotivación o una sensación de cansancio. En ocasiones también se pueden empezar a tener pensamientos negativos como “no podré salir de esto”, “no veré más a mi familia”, “ya no disfruto las cosas”, “ya nada es igual que antes”. Estos pensamientos solo intensifican la tristeza, pero son un síntoma normal cuando se presentan estas emociones negativas.”

Expresó el psicólogo Ricardo Morón.

Ayuda profesional por Ricardo Morón

Asimismo, el profesional comentó que todas las reacciones que mencionó son totalmente normales en la situación actual por la que estamos pasando a nivel mundial, sin embargo, existen otros factores que pueden empeorar el malestar o la tristeza; y es allí cuando se debe acudir a un especialista en salud mental para recibir la asistencia necesaria y el tratamiento idóneo.

Entre los factores mencionó los siguientes:

  • Experimentar malestar con una intensidad o frecuencia altas, viendo interferidas nuestras actividades diarias.
  • Sentir tristeza desde hace mucho tiempo, incluso antes de las restricciones, habiéndose agravado o intensificado debido a esta situación generada por la crisis sanitaria.
  • Experimentar además otras emociones y pensamientos desagradables intensos como ansiedad, miedo, angustia o preocupaciones recurrentes.
  • Existir otros problemas añadidos en cualquier área importante de nuestras vidas que inevitablemente nos generan dolor y sufrimiento.