PSOE, PP y Ciudadanos protegen al Rey Felipe VI ante la deriva de la causa de Juan Carlos I


Intensifican los mensajes para distinguir su actuacin de los negocios de su padre

Juan Carlos I y Felipe VI, en una reuni

Juan Carlos I y Felipe VI, en una reunin de la Fundacin Cotec, en mayo de 2019.
Paco Campos EFE

Nadie pudo salir ayer al rescate de Juan Carlos I. Ni siquiera los dos partidos que se han alternado el Gobierno de Espaa y que han apoyado siempre la Corona casi en todas las circunstancias. Por accin o por omisin. Con su respaldo activo en el proceso de abdicacin o su silencio tras la cada del anterior monarca en Botsuana, sobre su relacin ntima con Corinna zu Sayn-Wittgenstein o la causa judicial contra Iaki Urdangarin.

Ese blindaje histrico se ha resquebrajado nicamente ahora. Las primeras dudas llegaron cuando empez a conocerse la existencia en Suiza de dinero del Rey Emrito, fruto de un presunto regalo de 65 millones de euros del rey Abdul de Arabia Saud, que finalmente acab en manos de Corinna. Y ahora se han intensificado con la investigacin judicial sobre si esa cantidad procede de comisiones pagadas por empresarios espaoles por la adjudicacin del AVE a La Meca. Y se han agravado despus de que un presunto testaferro del Rey haya declarado que no pag impuestos por el dinero y que firm un acta para crear la sociedad opaca donde le transfirieron esos fondos, segn publican El Espaol y El Confidencial.

Ha sido una evolucin lenta pero sin pasos en falso en la que PP y PSOE han anclado sus decisiones a un hecho trascendental para la monarqua espaola: el repudio pblico de Felipe VI a su padre, la renuncia a su herencia y la retirada de la asignacin prevista para l en los Presupuestos, que se produjo en marzo pasado. A partir de ese momento, PSOE y PP se han olvidado tambin del Emrito.

Cuando el actual Rey rompi con su padre lo alabaron. Ahora tras las novedades sobre Juan Carlos I, el fraude fiscal y las dificultades para demostrar de dnde viene ese dinero, se han volcado en protegerlo. El Gobierno se concentr ayer en aislar a Felipe VI de la oscura mancha que amenaza la monarqua. La misma actitud tiene el PP y Ciudadanos. Cada uno desde su espacio han constituido para el Rey un cordn sanitario. Para que Felipe VI no pague el pato de los desmanes de su padre.

La portavoz del Ejecutivo, Mara Jess Montero, transmiti alto y claro que todos somos iguales ante la ley, pero se esforz por distinguir los hechos por los que Juan Carlos I est siendo investigado -en Espaa y en Suiza- del proceder de Felipe VI que, record, ha rehusado el legado de su progenitor. Ante la Justicia, seal, cada uno responde de forma individual y el alcance de lo que hemos conocido llega hasta las personas directamente involucradas, en referencia al Rey Emrito.

Montero asegur que el Ejecutivo colaborar en funciones de auxilio judicial, si se le requiere, y mand un mensaje de tranquilidad y confianza al que tambin se sum el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo. La tambin titular de Hacienda esquiv pronunciase sobre que el dinero del Rey en Suiza no haya sido declarado a la Administracin espaola y se limit a decir que el Gobierno no puede dar informaciones de las investigaciones de la Agencia Tributaria.

El Ejecutivo asiste con preocupacin a todos los datos que se estn conociendo sobre las actuaciones del anterior Rey, con la sensacin de que carece de margen para mandar otro mensaje que no sea el respeto a los procedimientos judiciales en curso y la defensa de la igualdad de los espaoles ante la ley.

A esto mismo se cie el PP sin querer entrar a valorar las revelaciones sobre el origen y destino de la fortuna de Juan Carlos I. En Gnova aaden, que defienden la Institucin y el papel de don Felipe al frente de la jefatura del Estado, diferenciando claramente entre el Rey emrito y su predecesor, del que Pablo Casado se ha declarado un ferviente admirador.

A ttulo particular, dirigentes populares muestran su preocupacin por la deriva de las investigaciones sobre el anterior monarca, pero tambin aseguran, en todo caso, que hasta que no haya evidencias claras y comprobadas (o sea, una sentencia de un tribunal) no se deberan valorar sus acciones.

Actuacin de la Justicia

Ciudadanos se mostr ayer tambin prudente. La direccin del partido liberal considera graves las informaciones que han trascendido, pero prefieren guardar silencio y dejar actuar a la Fiscala y a la Justicia. En Cs siempre somos muy respetuosos con los procesos judiciales y, a diferencia de miembros del Gobierno como el vicepresidente Pablo Iglesias, confiamos en la Justicia espaola en lugar de cuestionarla, aseguran. Como PP y PSOE separan escrupulosamente la figura del Rey, de los supuestos negocios oscuros de su padre. El jefe del Estado ha demostrado su compromiso con la transparencia. Y lo hizo de forma ejemplar, subrayan, cuando desvincul a su padre de las labores representativas o renunci a la herencia.

Lo que s rechazaron las mismas fuentes es que haya formaciones polticas como Podemos que utilicen estas informaciones para atacar a la Jefatura del Estado e intentar erosionar nuestra democracia. Desde la cpula de Cs consideran irresponsable e hipcrita que quienes no creen en la democracia espaola, tambin en referencia a los partidos independentistas, pretendan aprovechar esta situacin para alimentar su discurso partidista.

En Unidas Podemos, en cambio, ven reforzado su discurso y creen que se agotan las excusas para no depurar responsabilidades. La formacin morada no contempla ceder en su afn de abrir una investigacin parlamentaria sobre la Corona -insistir en el Congreso– situando la pelota en el tejado del PSOE. Ambos partidos discrepan y no vean posibilidad de entendimiento, al menos hasta ahora. Pero esperan que el calado de las informaciones y la presin social hagan girar la posicin de los socialistas.

Dentro de Podemos, los comunes son quienes ms beligerantes se muestran. Ada Colau tach hace slo unos das a la monarqua de corrupta y defendi la necesidad de un referndum.

«Tenemos el deber de un comportamiento ejemplar»

En mayo de 2011, Juan Carlos I realiz una visita de Estado a Suiza. Hoy me alegra volver a este pas para subrayar nuestra cercana, dijo en su discurso en el Palacio Federal. Un pas europeo que suscita gran simpata entre los espaoles y con el que me siento ligado desde mi infancia por entraables recuerdos familiares, aadi.

Hoy se sabe que el que fuera Rey de Espaa casi 40 aos estamp su firma en un acta de marzo del 2011 de la fundacin Lucum, una estructura ‘offshore’ utilizada para recibir dinero de Suiza y que investiga la Fiscala por ocultar 64,8 millones de euros donados por el rey de Arabia Saud. Y en diciembre de 2011, en su mensaje de Navidad, Don Juan Carlos quiso expresar su preocupacin por la desconfianza que parece estar extendindose en la opinin pblica respecto a la credibilidad y prestigio de algunas de nuestras instituciones.

Necesitamos rigor, seriedad y ejemplaridad, dijo. Y aadi: Todos, sobre todo las personas con responsabilidades pblicas, tenemos el deber de observar un comportamiento ejemplar. Hoy esa ejemplaridad, en lo que concierne a su figura, est en jaque, tras conocerse las informaciones sobre sus negocios opacos.

Cuando se producen conductas irregulares que no se ajustan a la legalidad o a la tica, es natural que la sociedad reaccione. Cualquier actuacin censurable deber ser juzgada y sancionada con arreglo a la ley. La justicia es igual para todos.

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