Iglesia católica | Miguel Hurtado: “Mi nueva religión es proteger a los niños de los pederastas” – El Salto


Fue abusado cuando era adolescente por un monje benedictino de la Abadía de Montserrat. Y lo contó hasta en cuatro ocasiones a dos abades distintos. Pero no le escucharon. Dos décadas después, Miguel Hurtado ha escrito el libro El manual del silencio, donde narra su historia y cómo ha conseguido remover los cimientos, al menos en parte, de la todo poderosa Abadía.

Enhorabuena, conseguiste que la Abadía de Montserrat reconociera parte de los hechos y pidiera perdón.
Costó bastante, pero lo conseguimos.

Es un caso casi excepcional.
Sí, fue uno de los primeros en que la Iglesia reconoció públicamente parte del problema. Montserrat ha reconocido los abusos y que mi agresor era un depredador sexual, pero en el informe que emitieron no reconocen su responsabilidad institucional, ya que tres abades lo encubrieron durante 40 años.

El encubrimiento también es habitual…
Sí, el problema de la pederastia en la Iglesia no han sido los abusos, sino el encubrimiento, y en el libro intento explicar cómo ha funcionado en decenas de países y que esas órdenes llegaban desde el Vaticano.

¿El silencio es el arma más poderosa de la Iglesia Católica?
El silenciamiento, no el silencio. Te obligan a guardar el secreto. Los abusos sexuales crecen y se multiplican en un ambiente de secretismo. Mi abusador tuvo al menos doce víctimas durante 30 años. ¿Cómo pudo tener esa larga carrera criminal sin un ambiente de secretismo y opacidad?

Si la Abadía no le hubiera encubierto, en vez de depredador sexual se hubiera convertido en preso común

Al referirse a él como depredador parece que surgieren que nació así, que estaba destinado a abusar.
Para que un pederasta se convierta en un depredador sexual necesita de un apoyo y protección institucional. Si la Abadía hubiera llamado a la Policía, en vez de depredador sexual se hubiera convertido en un preso común.

¿Por qué siguen cerrando filas?
La Iglesia intenta persuadir a las víctimas, a los fieles y a los medios de comunicación de que son casos aislados. Cuatro manzanas podridas. E intenta negar la gravedad de los hechos minimizando el problema. También trata de buscar responsabilidades externas, como que son campañas de desprestigio, y desviar la atención afirmando que hay más abusos en la infancia en el deporte y en la familia. Pero en la Iglesia los hay y no nos dicen qué pretenden hacer con sus abusadores.

El pasado viernes en Pamplona se celebraron las primeras jornadas de pederastia clerical, a las que asistió tu abogada, y precisamente el arzobismo esgrimió como excusa para no asistir que hay más abusos en otros entornos.
Llevan usando la misma estrategia de comunicación entre 30 y 40 años. Y nosotros no podemos dejar de decirles, ya, pero vosotros sois responsables de vuestros pederastas y de vuestras víctimas. Me tienes que decir qué vais a hacer con respecto a eso.

Han tenido tanto poder que las dimensiones de la pederastia clerical en España son inimaginables

En 2019, han empezado a aflorar los casos de abusos sexuales en Navarra y Castilla y León. ¿Cuánto le queda a la Iglesia para que la pederastia eclesiástica explote en el Estado español?
Es muy difícil predecirlo. No se sabe muy bien qué tiene que pasar, pero hay cambios culturales pequeños muy lentos hasta que se produce un punto de inflexión y se aceleran de forma muy marcada. Lo importante es preparar el terreno con, por ejemplo, cambios de leyes. De qué sirve que explote si las instituciones son incapaces de acoger las víctimas y satisfacer sus necesidades. Por eso llevamos cuatro años trabajando para ampliar los plazos de prescripción de forma significativa y que la nueva ley contra la violencia infantil el plazo de prescripción empiece a contar cuando la víctima cumpla 50 años.

¿Cuántos años se necesitan para empezar a hablar?
Décadas. En Australia, la real comisión de investigación hizo un estudio con una muestra de 4.500 víctimas de pederastia clerical y la edad media en la que denunciaban el delito sufrido cuando eran niños y adolescentes era de 44 años.

¿Por qué hay que hablar más sobre pederastia clerical?
Porque pocas instituciones ha habido en la historia de España que hayan tenido un poder más absoluto sin mecanismos de control que la Iglesia Católica española. En España hubo una dictadura nacionalcatólica durante 40 años que no tuvo una separación efectiva entre Iglesia y Estado. Si el poder corrompe, el poder absoluto corrompe absolutamente. Han tenido tanto poder que las dimensiones de la pederastia clerical en España son inimaginables.

Si en Estados Unidos los curas pederastas están cuantificados en un 7%, ¿cuántos casos estimas que puede haber en el Estado español?
Si extrapolamos esta cifra a España estamos hablando a 1.200 curas vivos en la actualidad.

¿Y en el pasado?
Incalculable. Ni la iglesia ni el estado quieren investigar los casos del pasado.

¿Cómo viviste la doble victimización?
La doble victimización aumenta el sentimiento de soledad y aislamiento. No solo te traiciona tu agresor, esa persona en la que confiabas, sino la institución en la que creías, porque yo era católico. Iba a misa cada domingo. Para mí, que me traicionara mi iglesia fue devastador.

¿Ahora crees en dios?
No. Mi sistema de creencias se desmoronó, perdí la fe y me volví ateo. Pero encontré unas nuevas creencias: me volví un activista de los Derechos Humanos. Mi nueva religión es proteger a los niños de los pederastas.





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