Elecciones 12 de julio (País Vasco y Galicia) | Un invitado sorpresa: ¿Vox en el Parlamento Vasco? – El Salto


Prácticamente ninguna encuesta otorga representación a Vox en el Parlamento del País Vasco que se compondrá tras los comicios del domingo. Pese a ello, la posibilidad de que este invitado inesperado se plante entre los partidos con escaño para la próxima legislatura vasca no es, ni mucho menos, descabellada.

Al contrario de lo que pueda parecer, Vox se enfrenta a un escenario relativamente favorable si se tiene en cuenta que, en las elecciones autonómicas, debido a la poca penetración territorial del partido, este obtiene peores resultados, y que el País Vasco, por su propia idiosincrasia, es posiblemente el territorio donde más complicado tiene la formación de Santiago Abascal hacer que cale su discurso.

En primer lugar, Vox tiene a su favor el sistema electoral vasco. Pese a las significativas diferencias de población que hay entre las tres provincias vascas, cada una de ellas tiene derecho a 25 escaños. En consecuencia, conseguir un asiento por Álava (la provincia menos poblada) ha sido históricamente mucho más “barato” en votos que en cualquiera de las otras dos provincias, y es precisamente en esta provincia donde se concentra la mayor parte de los votantes de derecha no nacionalista en el País Vasco.

El principal objetivo de la formación para este domingo es mantener el apoyo en Álava y conseguir el escaño por esta circunscripción

Si bien es cierto que en las elecciones generales celebradas el pasado 10N la formación ultraderechista solo obtuvo el 2,43% (28.659 votos), y se quedó muy lejos de poder conseguir un escaño en cualquiera de las tres circunscripciones vascas, solo con mantener ese volumen de votos tendría prácticamente asegurado el escaño por Álava (salvo que exista una participación anómalamente alta), quedándose además relativamente cerca tanto en Bizkaia como en Guipúzcoa.

Por tanto, el principal objetivo de la formación para este domingo es mantener el apoyo en Álava y conseguir el escaño por esta circunscripción. Es interesante acudir a la hemeroteca electoral en este caso. Fue precisamente en esta provincia donde UPyD logró un escaño tanto en 2009 como en 2012, y donde Ciudadanos se propuso conseguirlo en 2016. Para ello tendría que haber sumado algo más de 6.000 votos, en un escenario bastante similar al que ahora se enfrenta Vox. Sin embargo, la formación que lideraba Albert Rivera se quedó a unos cientos de votos de obtener representación.

Así como en Galicia la coalición electoral PP-Ciudadanos no hubiera reportado ningún beneficio al PP, en el País Vasco podría salvar los muebles del partido y bloquear la entrada de Vox

Pese a la hostilidad contra Vox en el País Vasco, en la región hay un elemento que juego a su favor: la descomposición de la derecha no nacionalista. Esta lleva desde comienzos del siglo perdiendo votos elección tras elección. Muchos votantes populares cambian su papeleta en favor de las posiciones más “centristas” de un PNV que los electores identifican con un tranquilo bienestar. Precisamente, esta nueva imagen que genera el PNV dirigido por Iñigo Urkullu y Andoni Ortuzar de centralidad en el sistema de partidos vasco es lo que está dificultando tanto la recuperación del PP en esta región. La lenta pero inexorable pérdida de apoyos electorales del PP durante las últimas dos décadas, además de amenazar al PP del País Vasco con transformarlo en un partido irrelevante en el territorio, supone un buen escenario para el crecimiento de Vox.

Bien es cierto que, así como en Galicia la coalición electoral PP-Ciudadanos no hubiera reportado ningún beneficio al PP, en el País Vasco podría salvar los muebles del partido y bloquear la entrada de Vox. Después de la debacle electoral del pasado noviembre, el votante de Ciudadanos está especialmente receptivo para cambiar su voto y la coalición puede funcionar bastante bien para frenar el trasvase de votos hacia el partido de Abascal.

Los lugares escogidos por el equipo de Abascal para sus mítines no han sido ni mucho menos inocentes

Ahora bien, el PP en el País Vasco ha centrado su campaña en detener la expansión del PNV dentro del electorado más moderado y centrista. El Partido Nacionalista Vasco está consiguiendo lo que hace apenas hace una década era algo absolutamente impensable: atraer a votantes que no tienen una fuerte identidad vasca o que se sienten igualmente españoles y vascos.La estrategia de retener al votante más moderado junto con las turbulencias acaecidas en el PP vasco justo antes de las elecciones resulta un caldo bastante propicio para la obtención de representación por parte de la formación ultraderechista. Vox podría aumentar los 28.000 votantes que consiguió en noviembre, tanto con los partidarios de la formación naranja descontentos por una coalición que se compromete con el autogobierno, respeta los derechos históricos forales y defiende el concierto vasco, como por los simpatizantes populares ideológicamente más a la derecha.

Algunos medios se han hecho eco del más que pobre “programa electoral” de Vox para las elecciones del domingo, de la campaña tan gruesa en cuanto a las formas y del provocativo modo de captar la atención de su potencial votante. Sin embargo, los lugares escogidos por el equipo de Abascal para sus mítines no han sido ni mucho menos inocentes, y la carencia programática se ha sustituido con una dosis de teatralidad y conflicto, que finalmente puede resultar para cierto sector del electorado más atractivo que unas medidas que, a todas luces, no se van a poder llevar a cabo. Vox podría haber buscado provocar en muchos lugares del País Vasco, pero ha escogido sitios donde sus posibles votantes pudieran ver como eran agredidos. En el siguiente mapa se puede ver cuales son los caladeros de votos más importantes de Vox en el País Vasco.

Vox pais vasco mapa elecciones

Mapa con los caladeros de votos más importantes de Vox en el País Vasco.

Algunos de los conflictos con mayor repercusión mediática durante la campaña electoral han sido los que se dieron en el barrio de San Francisco (Bilbao) y en Sestao. La selección de dichas localizaciones no fue un capricho del azar y ejemplifica bastante bien como se ha diseñado la campaña de Vox para estas elecciones. El barrio de San Francisco tiene un porcentaje de residentes inmigrantes alto a la vez que se encuentra en una zona con un apoyo por encima de la media a partidos de derecha no nacionalista. Ir allí significaba dos cosas: bronca y que te vieran, aunque fuera en silencio, tus potenciales votantes. Por su parte, el distrito 1 (electoral) de Sestao también tubo un porcentaje de apoyo a la derecha no nacionalista superior a la media de su provincia en las ultimas elecciones.

En definitiva, aunque hay muchas otras variables que pueden determinar los resultados del domingo (participación, pasar el umbral electoral del 3%, votar pensando en la gestión del coronavirus…), Vox ha planteado una campaña que, sin proponer nada, y a base de ruido estéril y polémica mediática puede llegar a rascarle un escaño a la coalición PP-Ciudadanos en el País Vasco, un resultado que sin duda supondría un gran éxito inesperado para el partido y que, lejos de la opinión mayoritaria, está más cerca de lo que parece.



Source link

Deja una respuesta