Barista que se negó a atender a una mujer sin mascarilla recibe $ 30.000 en propina

Una mujer denunció en su cuenta de la red social Facebook que un barista latino no quiso atenderla en una cafetería de la cadena Starbucks en San Diego, California, porque no quiso usar una mascarilla pese al recrudecimiento de la pandemia por el COVID-19. Ahora la mujer se enfrenta a una lluvia de críticas por su comentario y el empleado ha recibido miles de dólares en propinas.

Cuando Lenin Gutiérrez se negó a atenderla, Amber Lynn Gilles le tomó una foto y publicó en su cuenta de Facebook un mensaje contra el barista, e incluso amenazó que en el futuro llamaría a la policía.

“Conozcan a Lenin de Starbucks, quien se negó a servirme porque no estoy usando una máscarilla. La próxima vez esperaré a la policía y traeré conmigo una exención médica para no utilizar el tapabocas”.

La publicación se volvió en contra de Gilles.

En pocas horas acumuló más de 100,000 comentarios negativos y fue compartida casi 50,000 veces en esa red social. Los usuarios condenaron a Gillles, a quien apodaron como “Karen”, un apodo que se usa generalmente para describir a una mujer blanca agresiva e impertinente.

Un usuario de Facebook escribió: «No hay razón para avergonzar públicamente a un joven que está tratando de trabajar su turno como cualquier otro día». Otro comentó: «No culpo al joven detrás del mostrador. Necesitan seguir las reglas que se les dan «.

El debate subió aún más de tono cuando Gilles respondió que “las máscaras son estúpidas y también las personas que las usan”.

A medida que las reacciones escalaban en la red social, muchos preguntaban cómo podían enviar propinas al barista. Fue entonces cuando Matt Cowan, una persona que se describió como conocido del empleado, decidió abrir un fondo en la web GoFundMe en nombre de Gutiérrez, que hasta este viernes había recaudado 30,000 dólares.

«Solo quería agradecerles por todo el amor y el apoyo y lo que todos están haciendo es un honor ver que todo esto suceda, pero solo quería recordarles a todos que sean amables entre sí, que se amen y que siempre recuerden usar una máscara «, agradeció el empleado en un video publicado en GoFundMe.

En otra grabación en Facebook, agregó que planeaba usar el dinero para perseguir su sueño de enseñar danza a los jóvenes, con la esperanza de que el arte cambiaría sus vidas de la misma manera que cambió la suya.

También dio su versión del incidente con Gilles: «Estaba ayudando a los clientes a entrar, y esta señora apareció, no tenía mascarilla. Le pregunté ‘¿tiene una mascarilla?’ Y ella me dijo ‘no, no necesito una’. Iba a mostrarle el documento que le proporcionamos a los clientes en el que se especifica que las máscarillas son obligatorias, pero antes de que pudiera hacerlo lo rechazó: ‘No, no necesito una’, y comenzó a maldecir.

Agregó que Gilles llamó a los otros clientes «ovejas» antes de irse, pero poco después regresó para tomarle una foto, diciendo que iba a denunciarlo a la empresa y siguió maldiciendo.

El condado de San Diego requiere que las personas usen mascarillas en lugares públicos.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades «recomiendan usar cubiertas faciales de tela en lugares públicos donde otras medidas de distanciamiento social son difíciles de mantener» porque «el virus puede propagarse entre personas que interactúan muy cerca, por ejemplo, hablar, toser o estornudar, incluso si esas personas no presentan síntomas «.

Pero Gilles, quien tiene tres hijos y está en contra las vacunas, asegura que no cree que las mascarillas sean efectivas, según informó la emisora NBC San Diego. «Comienza con café, pero termina con certificados digitales y vacunas forzadas», dijo.

Gilles agregó que ha estado recibiendo amenazas desde su publicación aunque no respondió a la solicitud de NBC News de comentarios este viernes.

Cowan, quien comenzó el GoFundMe que se ha vuelto viral, explicó a NBC News que lanzó la página para que sus amigos pudieran donar a Gutiérrez, a quien encontró por medio de Facebook. La meta inicial era recaudar 1,000 dólares, una cifra que a su juicio era alcanzable, y comentó que cuando una sola persona donó 100 dólares se sintió «encantado».

«Desde que comencé GoFundMe, Lenin y yo hemos hablado todos los días», asegura Cowan, «hemos hablado por video sobre todo lo que está sucediendo. Es realmente una de las personas más humildes que he conocido y es muy amable y cariñoso».

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